
Nunca es un adiós,
siempre un hasta luego,
en algún lugar tiempo y espacio,
volveremos a encontrar cada instante,
cada momento que ayer compartimos.
Nos conoceremos nuevamente,
sin palabras, halagos ni resquicios
y tanto pero tanto que contarnos...
Tan solo con mirarnos sabremos quienes somos.
Quizás faltaron actitudes constantes,
de esas que regalan los amantes con frecuencia.
Sucede que a veces el tiempo desgasta el detalle
y llama a la mísera rutina a compartir nuestra mesa.
Sentimos el frío vacío que nos abraza,
ese que no entiende de alimento para el alma,
el que nos llena de falsas esperanzas,
promesas viciadas de abandono y descuido.
Entonces con cautela el adiós se presenta
y vano se vuelve el camino que no tiene rumbo,
no respiro tu aroma, ni tú recibes ya mis besos.
El silencio reposa a nuestro lado,
devolveré la luna que baje aquella noche,
las estrellas fugases reclaman sus deseos.
Resuenan en mi, pensamientos, dudas, conflictos.
Hoy mi boca no pronunciara sentencia,
es largo el camino y hay pocas paradas.
La vida con vértigo avanza
y la carga se torna pesada.
Hoy vaciaré mi mochila de este sentir,
caminaré en la calle con nostalgia.
Y te diré hasta siempre,
nos volveremos a encontrar.
El Ser Bohemio
_____________________________________________
